Mi mejor amigo estuvo trabajando durante años
en un concesionario de Burgos, hasta que tuvo que mudarse fuera de España debido
al trabajo de su mujer. Aún así siguió manteniendo una buena relación con sus
compañeros de trabajo y siguió en contacto con el concesionario.
Yo
tenía un Mercedes clase A y durante años estuve encantada con él, pero hace un
año empezó a darme problemas. Primero se estropeó la caja de cambios y tuve que
ponerle una nueva, algo bastante poco barato. Después se estropeó la ventanilla
del copiloto y no podía bajarse. Y, por último, el motor empezó a dar fallos, a
veces se revolucionaba, otras se ahogaba, etc. La verdad es que era un buen
coche, pero se me juntó todo eso y le cogí una rabia infinita, porque sólo me
daba problemas. Así que decidí venderlo a un concesionario de coches de segunda
mano.
El
problema es que necesitaba un coche para ir a trabajar, probé un par de semanas
ir en tren, pero tenía que madrugar muchísimo para ir a tiempo, iba con prisas,
con el agobio de un montón de gente y decidí que quería volver a mi rutina de
ir en coche.
Como
me daba un poco de pereza ponerme a buscar las mejores ofertas, llamé a mi
amigo para que me ayudara. Él me recomendó que fuera a ver coches premium en Burgos, en el
concesionario en el que él estuvo trabajando, ya que sabía que me harían una
buena oferta y me darían un trato especial sólo por ser su amiga.
Tuve
muchísima suerte porque me hicieron una oferta increíble y ese mismo día, salí
del concesionario con mi nuevo coche, un Volvo V40 por tan sólo 190€ al mes.
Estoy encantada con mi nuevo coche y ¡os deseo a todos la misma suerte
encontrando coche!.
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